sábado, 8 de enero de 2011

Cuando nadie te ve.

Acaba de llegar. Subo. Pago el trayecto, me siento en el cuarto asiento, al lado de la ventana como de costumbre. Es extraño, estoy rodeada de gente, y sin embargo, esa continua sensación de soledad sigue presente en algún lugar del ambiente. Busco en mi bolso, y antes de dar con lo que quiero, encuentro graciosamente un viejo libro de historia, pero como empezar a leerlo, si ni siquiera se, como acabará la mía; lo guardo, vuelvo a rebuscar y encuentro lo que necesito. Robbie Williams suena a través de un par de cascos que hacen que “ She is the one” se mezcle en mi mente.
Curioso, o tal vez rutina, una bonita canción, un nudo en la garganta, una ciudad que parece desconocida a mi izquierda y unos ojos perdidos. Ya es rutina, y esa tira de imágenes que nunca fueron ni fotografías tomadas ni reveladas, me vuelven a hacer esclava y se repiten; Dos cuerpos. Un susurró al oído con palabras sinceras, una mano en un sitio insospechado y magia. Tonta, boba, el deseo una noche más en la que poder hablar horas y horas, sin reloj, sin prisa, una tarde más sin tiempo, solo con una conocida fragancia a mi lado. Cosas que vuelven a ti y que nunca le contarías a nadie, porque sino dejarían de ser solo vuestras, si es que queda algo de la palabra “vuestras”. Si, definitivamente esclava de la soledad, de esa incertidumbre y obsesión.
En ese momento empezaría a correr, a gritar, a reírme sin ganas, a lo que mi entrecortada respiración lleva evitando desde hace minutos, y con ello poder volver a sentir verdadera libertad. Los besos pasados se convierten en traicionero veneno.

Despierto de mi realidad. Ya he llegado. Me levanto, coloco bien mi ajustada falda, saco del bolso mis Ray-Ban favoritas y hago que mis labios muestren su mejor sonrisa.
 Una se acaba acostumbrando a fingir.



Alguien está atento a las personas que bajan del esperado trayecto, busca sin buscar, pero derepente se fija, y ve a una chica que luce una sonrisa dulce y constante, desprende un rico perfume y camina con paso decidido. En que o quien pensará?

 “Siempre valdrá mas lo que ella oculte, que lo que ninguna otra pueda decir”

2 comentarios: