Acaba de llegar. Subo. Pago el trayecto, me siento en el cuarto asiento, al lado de la ventana como de costumbre. Es extraño, estoy rodeada de gente, y sin embargo, esa continua sensación de soledad sigue presente en algún lugar del ambiente. Busco en mi bolso, y antes de dar con lo que quiero, encuentro graciosamente un viejo libro de historia, pero como empezar a leerlo, si ni siquiera se, como acabará la mía; lo guardo, vuelvo a rebuscar y encuentro lo que necesito. Robbie Williams suena a través de un par de cascos que hacen que “ She is the one” se mezcle en mi mente.
Curioso, o tal vez rutina, una bonita canción, un nudo en la garganta, una ciudad que parece desconocida a mi izquierda y unos ojos perdidos. Ya es rutina, y esa tira de imágenes que nunca fueron ni fotografías tomadas ni reveladas, me vuelven a hacer esclava y se repiten; Dos cuerpos. Un susurró al oído con palabras sinceras, una mano en un sitio insospechado y magia. Tonta, boba, el deseo una noche más en la que poder hablar horas y horas, sin reloj, sin prisa, una tarde más sin tiempo, solo con una conocida fragancia a mi lado. Cosas que vuelven a ti y que nunca le contarías a nadie, porque sino dejarían de ser solo vuestras, si es que queda algo de la palabra “vuestras”. Si, definitivamente esclava de la soledad, de esa incertidumbre y obsesión.
En ese momento empezaría a correr, a gritar, a reírme sin ganas, a lo que mi entrecortada respiración lleva evitando desde hace minutos, y con ello poder volver a sentir verdadera libertad. Los besos pasados se convierten en traicionero veneno.
Despierto de mi realidad. Ya he llegado. Me levanto, coloco bien mi ajustada falda, saco del bolso mis Ray-Ban favoritas y hago que mis labios muestren su mejor sonrisa.
Una se acaba acostumbrando a fingir.
Alguien está atento a las personas que bajan del esperado trayecto, busca sin buscar, pero derepente se fija, y ve a una chica que luce una sonrisa dulce y constante, desprende un rico perfume y camina con paso decidido. En que o quien pensará?
“Siempre valdrá mas lo que ella oculte, que lo que ninguna otra pueda decir”

me encantó!
ResponderEliminarMui bonito Cris.
ResponderEliminarTe sigo